En el verano de 1979, una sola melodía retumbaba en las pistas de baile
desde París hasta Nueva York, de Berlín a Sídney. Un ritmo disco
contagioso con un mensaje simple pero poderoso: nacimos para vivir. Para
Patrick Hernandez, «Born to Be Alive» significó tanto el punto más alto
como el final de su carrera. La canción se convirtió en una sensación
mundial, le valió 52 discos de oro y platino, pero también lo encasilló
como el one-hit wonder definitivo. Sin embargo, detrás de ese único
éxito se esconde la historia de un músico que perseveró durante años en
la sombra, de una canción escrita originalmente como tema de rock y de
una conexión llamativa con una bailarina que poco después conquistaría
el mundo: Madonna.
Patrick Hernández (Le Blanc-Mesnil, Seine-Saint-Denis, 6 de abril de 1949) es un cantante francés de padre español y madre ítalo-austriaca, muy conocido a finales de la década de 1970 por su canción "Born to Be Alive", un éxito internacional en 1979, característico del movimiento Disco, de hecho, Hernández vive aún de las regalías de esa canción en la actualidad.
"Born
to Be Alive" fue el primer sencillo y el único éxito de Patrick
Hernandez, por lo que es considerado un artista One-hit wonder.



